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Consejos para filólogos que optan por la traducción

Esta entrada nace a raíz de la lectura del artículo “Preguntas y más preguntas” del blog Me lo ha contado un traductor. En este artículo, Raquel Sánchez nos plantea las dificultades con las que se encuentra un filólogo al adentrarse en el mundo de la traducción profesional y nos plantea algunas de las preguntas que le surgieron al acabar la carrera.

Comparto con Raquel la opinión de que es muy complicado hacerse un hueco en el mundo de la traducción, y más aún si se viene de la filología. Sin embargo, difícil no es imposible. Como filóloga inglesa y tras más de tres años de esfuerzo y mucho trabajo hoy puedo decir que la mayor parte de mis ingresos vienen de mi trabajo como traductora autónoma en Traduseo. Por todo ello me gustaría compartir unos humildes consejos que pueden venirles bien a todos aquellos filólogos que han escogido, como dice Raquel, “el camino difícil”.

  • Hazte oír.

Si tienes claro que la traducción es tu pasión, házselo saber a todo aquel que se cruce en tu camino. Nunca sabes de dónde puede salir el primer cliente, así que lo más importante es que todo el mundo sepa que eres traductora autónoma y con qué lenguas trabajas. Y si aún no te has dado de alta como autónoma, que sepan que ese es tu primer objetivo a corto plazo.

 

  • Crea un blog / web.

Aunque yo no estaba muy convencida al principio y me llevó un tiempo el diseño de mi marca, al final me di cuenta de que es tan importante hacerse oír como tener visibilidad online. Puedes optar por utilizar tu nombre propio, o bien crear una marca y un logo original y creativos. En mi caso, opté por lo segundo porque colaboro con otros traductores a través de mi marca Traduseo, pero mis clientes saben que “Esther Muntaner, traductora autónoma” es quien está detrás de esa marca.

 

  • Crea un perfil en las diferentes webs de empleo de traducción.

Son muchas las webs que ofrecen diferentes proyectos para traductores autónomos, entre ellos Proz, Nubelo, Freelancer o Ted. Además, muchos de ellos incluyen foros y diferentes cursos de formación gratuitos que te darán la oportunidad de conocer a profesionales del sector y ampliar tu formación.

 

  • Plantéate empezar como traductora en plantilla.

Una de las primeras cosas que deberías hacer al acabar la carrera de filología es preparar un buen currículum y enviarlo a todas las empresas de traducción de tu ciudad. En mi caso, empezar como traductora en plantilla me dio la oportunidad de conocer a otros traductores con experiencia, de trabajar con un equipo fabuloso y de desarrollar las habilidades que ahora me garantizan la continuidad de proyectos como traductora autónoma.

 

  • Sé agradecida con tus clientes.

Los clientes valoran no solo el trabajo bien hecho, sino también un trato cordial y atento por nuestra parte. Es fundamental agradecerles siempre su confianza, hacerles saber que disfrutamos de trabajar con ellos y comentarles todo aquello que creamos necesario sobre nuestras traducciones (traducción de términos culturales, uso de notas al pie, etc).

 

  • NO DESISTAS.

Este punto es el más importante de todos. Si el mundo de la traducción no es fácil para los que vienen de la carrera de traducción e interpretación, todavía lo es menos para aquellos que venimos de la filología y que tenemos que demostrar día a día que valemos para esto. Recuerda valorar cada paso que des en tu camino a la traducción profesional.

Errores comunes en la búsqueda de empleo de traducción

El primer año de búsqueda de empleo como traductor autónomo es un camino arduo. Durante estos tres años de experiencia como traductora autónoma han llegado a Traduseo diversas cartas de presentación y currículums de jóvenes en búsqueda de empleo.

 

Siendo consciente de que yo no dejo de aprender día a día y de que nadie es perfecto, me gustaría compartir con vosotros algunos de los errores en la búsqueda de empleo más comunes que he podido observar, esperando que ello sirva a futuros traductores e intérpretes autónomos.

Búsqueda de empleo de traducción

 

  • No modificar el nombre de la empresa en las cartas genéricas. Aunque es fácil cometer este error cuando envías más de 10 cartas de presentación al día, debemos poner la misma atención en su preparación que deseamos que el responsable de recursos humanos preste al leerla. Aunque la mejor opción es personalizar cada una de las cartas de presentación que enviemos, si no tenemos el tiempo o las ganas de hacerlo, hay que intentar disimularlo al máximo ;-).

 

  • Faltas de ortografía o de coherencia y cohesión. Como no podía ser de otra manera, este es uno de los errores que más me toca la moral cuando recibo currículums de traductores. De la misma forma que no contemplamos que nuestro peluquero lleve el pelo enmarañado o descuidado, cometiendo faltas de ortografía o coherencia en nuestras cartas de presentación estamos cavando nuestra propia tumba. Ah, y si decidís traducir el currículum desde vuestra lengua materna, recordad que esa traducción será un claro reflejo de la calidad que ofrecéis…

 

  • Adjuntar el currículum sin ofrecer información extra. No debemos olvidar que la competencia es cada vez mayor y que una carta de presentación nos permitirá ofrecer información detallada sobre proyectos realizados o sobre nuestra especialización. Y no olvidéis remitir a vuestra web profesional si la tenéis.

 

  • Adjuntar CV sin formato y con errores de traducción. Si tenemos la mala suerte de no tener formación sobre cómo realizar un buen currículum, internet es una gran fuente de información en la que encontraremos modelos de currículum, plantillas o incluso cursos. Reitero que nuestro CV es nuestra mejor carta de presentación, así que el esfuerzo en conseguir un CV impecable puede valeros vuestro primer empleo en traducción.

 

¿Cuáles creéis vosotros que son los errores más comunes a la hora de buscar empleo en traducción? ¿Os habéis encontrado con situaciones similares durante vuestra experiencia como traductores autónomos o dueños de empresas de traducción?