Archivo de la categoría: Recursos para traductores

Cómo tratar con los clientes particulares

Gestionar proyectos de traducción con clientes particulares es más complicado que hacerlo con grandes empresas. Hay que tener en cuenta que los clientes particulares no tienen experiencia (o tienen poca) con traductores profesionales y por tanto no conocen el modus operandi de los traductores autónomos.

Desgraciadamente, durante mi experiencia como traductora autónoma en Palma de Mallorca, he tenido algunos problemas con clientes particulares que me han llevado a tomar ciertas medidas de seguridad específicas para el trato con este tipo de clientes. Estas medidas me han ayudado a mejorar la gestión de mi empresa y a evitar posibles timos y fraudes por parte de particulares.

Una de las primeras cosas que se debe hacer antes de aceptar un proyecto de traducción con un particular es explicar nuestra forma de trabajar: tipo de traducciones que ofrecemos, comunicación durante el proceso de elaboración de la traducción y envío de dudas o aspectos específicos relacionados con la traducción (base terminológica que se utiliza, dialectos, etc). Después de dar a conocer nuestra forma de trabajar viene la parte más complicada: acordar el presupuesto.

En esta parte del proceso hay que tomar las suficientes medidas para evitar futuros problemas a la hora de cobrar por el trabajo realizado. En primer lugar, hay que fijar una cantidad exacta por palabra o por hora y especificar siempre si el precio incluye o no IVA. Además, con este tipo de clientes, recomiendo cobrar una parte por adelantado y fijar las condiciones de pago de la cantidad restante. También es necesario especificar el precio de los servicios añadidos tras la realización del proyecto (los típicos “¿y ahora que lo has traducido no podrías…?” que tantos clientes asumen como gratuitos): revisión tras la publicación, carga de contenidos en la web, traducción de frases extra… Cuando llegamos a un acuerdo con el cliente en relación al presupuesto, es necesario enviarlo en formato PDF para evitar modificaciones y solicitar la aceptación del mismo ya sea por e-mail o mediante su firma y posterior escaneado.

Tras acabar la traducción, a la hora de cobrar la cantidad pendiente, recomiendo realizar algunas capturas de pantalla de distintas partes de la traducción y enviárselas al cliente como garantía del trabajo realizado. En este momento, se adjunta también la factura y se fija una fecha máxima de pago. En cuanto se recibe el pago de la factura, se envía inmediatamente el documento definitivo al cliente.

Por último, también puede ser útil consultarle al cliente si existe algún tipo de política de privacidad en relación a la traducción y a la relación comercial, es decir, si podéis compartir su nombre como cliente de la empresa o publicar parte de la traducción en internet como propia.

Estas medidas para lidiar con los clientes particulares pueden pareceros extremas, pero tras sufrir algunos impagos y fraudes por parte de este tipo de clientes, os aseguro que pueden evitaros muchos problemas y además dan una imagen muy profesional de vuestra empresa de traducción. Está claro que hay determinados clientes particulares con los que podemos tener una relación mucho más fluida por el motivo que sea y con los que estas medidas no son necesarias, pero creo que como medidas base para el trato con vuestros clientes pueden seros muy útiles.

 

Y vosotros, ¿adoptáis ya alguna de estas u otras medidas durante el trato con clientes particulares? Os invito a compartirlas en la sección de comentarios.

Consejos para filólogos que optan por la traducción

Esta entrada nace a raíz de la lectura del artículo “Preguntas y más preguntas” del blog Me lo ha contado un traductor. En este artículo, Raquel Sánchez nos plantea las dificultades con las que se encuentra un filólogo al adentrarse en el mundo de la traducción profesional y nos plantea algunas de las preguntas que le surgieron al acabar la carrera.

Comparto con Raquel la opinión de que es muy complicado hacerse un hueco en el mundo de la traducción, y más aún si se viene de la filología. Sin embargo, difícil no es imposible. Como filóloga inglesa y tras más de tres años de esfuerzo y mucho trabajo hoy puedo decir que la mayor parte de mis ingresos vienen de mi trabajo como traductora autónoma en Traduseo. Por todo ello me gustaría compartir unos humildes consejos que pueden venirles bien a todos aquellos filólogos que han escogido, como dice Raquel, “el camino difícil”.

  • Hazte oír.

Si tienes claro que la traducción es tu pasión, házselo saber a todo aquel que se cruce en tu camino. Nunca sabes de dónde puede salir el primer cliente, así que lo más importante es que todo el mundo sepa que eres traductora autónoma y con qué lenguas trabajas. Y si aún no te has dado de alta como autónoma, que sepan que ese es tu primer objetivo a corto plazo.

 

  • Crea un blog / web.

Aunque yo no estaba muy convencida al principio y me llevó un tiempo el diseño de mi marca, al final me di cuenta de que es tan importante hacerse oír como tener visibilidad online. Puedes optar por utilizar tu nombre propio, o bien crear una marca y un logo original y creativos. En mi caso, opté por lo segundo porque colaboro con otros traductores a través de mi marca Traduseo, pero mis clientes saben que “Esther Muntaner, traductora autónoma” es quien está detrás de esa marca.

 

  • Crea un perfil en las diferentes webs de empleo de traducción.

Son muchas las webs que ofrecen diferentes proyectos para traductores autónomos, entre ellos Proz, Nubelo, Freelancer o Ted. Además, muchos de ellos incluyen foros y diferentes cursos de formación gratuitos que te darán la oportunidad de conocer a profesionales del sector y ampliar tu formación.

 

  • Plantéate empezar como traductora en plantilla.

Una de las primeras cosas que deberías hacer al acabar la carrera de filología es preparar un buen currículum y enviarlo a todas las empresas de traducción de tu ciudad. En mi caso, empezar como traductora en plantilla me dio la oportunidad de conocer a otros traductores con experiencia, de trabajar con un equipo fabuloso y de desarrollar las habilidades que ahora me garantizan la continuidad de proyectos como traductora autónoma.

 

  • Sé agradecida con tus clientes.

Los clientes valoran no solo el trabajo bien hecho, sino también un trato cordial y atento por nuestra parte. Es fundamental agradecerles siempre su confianza, hacerles saber que disfrutamos de trabajar con ellos y comentarles todo aquello que creamos necesario sobre nuestras traducciones (traducción de términos culturales, uso de notas al pie, etc).

 

  • NO DESISTAS.

Este punto es el más importante de todos. Si el mundo de la traducción no es fácil para los que vienen de la carrera de traducción e interpretación, todavía lo es menos para aquellos que venimos de la filología y que tenemos que demostrar día a día que valemos para esto. Recuerda valorar cada paso que des en tu camino a la traducción profesional.

Errores comunes en la búsqueda de empleo de traducción

El primer año de búsqueda de empleo como traductor autónomo es un camino arduo. Durante estos tres años de experiencia como traductora autónoma han llegado a Traduseo diversas cartas de presentación y currículums de jóvenes en búsqueda de empleo.

 

Siendo consciente de que yo no dejo de aprender día a día y de que nadie es perfecto, me gustaría compartir con vosotros algunos de los errores en la búsqueda de empleo más comunes que he podido observar, esperando que ello sirva a futuros traductores e intérpretes autónomos.

Búsqueda de empleo de traducción

 

  • No modificar el nombre de la empresa en las cartas genéricas. Aunque es fácil cometer este error cuando envías más de 10 cartas de presentación al día, debemos poner la misma atención en su preparación que deseamos que el responsable de recursos humanos preste al leerla. Aunque la mejor opción es personalizar cada una de las cartas de presentación que enviemos, si no tenemos el tiempo o las ganas de hacerlo, hay que intentar disimularlo al máximo ;-).

 

  • Faltas de ortografía o de coherencia y cohesión. Como no podía ser de otra manera, este es uno de los errores que más me toca la moral cuando recibo currículums de traductores. De la misma forma que no contemplamos que nuestro peluquero lleve el pelo enmarañado o descuidado, cometiendo faltas de ortografía o coherencia en nuestras cartas de presentación estamos cavando nuestra propia tumba. Ah, y si decidís traducir el currículum desde vuestra lengua materna, recordad que esa traducción será un claro reflejo de la calidad que ofrecéis…

 

  • Adjuntar el currículum sin ofrecer información extra. No debemos olvidar que la competencia es cada vez mayor y que una carta de presentación nos permitirá ofrecer información detallada sobre proyectos realizados o sobre nuestra especialización. Y no olvidéis remitir a vuestra web profesional si la tenéis.

 

  • Adjuntar CV sin formato y con errores de traducción. Si tenemos la mala suerte de no tener formación sobre cómo realizar un buen currículum, internet es una gran fuente de información en la que encontraremos modelos de currículum, plantillas o incluso cursos. Reitero que nuestro CV es nuestra mejor carta de presentación, así que el esfuerzo en conseguir un CV impecable puede valeros vuestro primer empleo en traducción.

 

¿Cuáles creéis vosotros que son los errores más comunes a la hora de buscar empleo en traducción? ¿Os habéis encontrado con situaciones similares durante vuestra experiencia como traductores autónomos o dueños de empresas de traducción?

Herramientas para traductores SEO

Esther_Muntaner

En mi segunda entrada me gustaría compartir con vosotros algunas de las herramientas para traductores SEO que he descubierto a medida que necesitaba resolver dudas de forma rápida y fiable. Algunas de ellas son herramientas específicas para determinados idiomas y otras son comunes a todas las lenguas y son un perfecto complemento a otras herramientas comunes como diccionarios, libros de referencia o gramáticas. 

Aunque la mayoría de nosotros hemos concebido siempre Google como el buscador más importante de la red, sus funciones van mucho más allá del posicionamiento y la búsqueda de páginas web. Google constituye un enorme corpus digital de textos electrónicos a través del cual podemos resolver dudas de uso de palabras o idiomáticas. A través del código site: Google nos permite limitar nuestra búsqueda a textos publicados en el dominio de un determinado país: site:co.uk para textos publicados en el dominio británico; site:it para textos publicados en el dominio italiano; site:pt para textos publicados en el dominio portugués, etc. De este modo, podemos comparar los usos de un determinado término en Argentina y en España gracias al número de resultados que ofrece Google en cada búsqueda. O de la misma forma podemos comparar, por ejemplo, la diferencia de uso entre “guarantee” y “guaranty” en Gran Bretaña con la búsqueda guarantee site:co.uk. Si queremos buscar más de un término junto siempre será mejor escribirlo entre comillas, ya que si no lo hacemos Google incluirá en la búsqueda los resultados en los que las dos palabras aparezcan separadas.

 

Sin embargo, debemos recordar que se trata de una herramienta para dudas menores, y que no debe ser utilizado para confirmar dudas como la ortografía de una palabra, porque los autores de textos electrónicos incluidos en los resultados de Google también cometen errores, y muchos.

Otra de las herramientas que uso, en este caso para mis traducciones al catalán, es el Portal Lingüístico de la Corporación Catalana de Medios Audiovisualesdonde podemos consultar una gran cantidad de dudas gramaticales (uso de preposiciones, adverbios, usos de infinitivo…). Para dudas terminológicas concretas, un recurso rápido a falta de diccionario es Softcatalà, una asociación formada en 1988 en Mallorca formada por estudiantes, usuarios y profesionales y que contiene una gran cantidad de recursos para fomentar el uso del catalán: juegos lingüísticos, glosarios, correctores ortográficos, etc.

Todas ellas son de uso rápido y fácil y una gran ayuda para dudas de redacción y traducción SEO. Y vosotros, ¿utilizáis algunas de estas herramientas? ¿Conocéis otros recursos útiles para traductores? ¿Qué nos recomendáis?